Una deplorable imagen ofrece el exterior del Instituto del Buen Pastor, por la calle Mendoza al 800. A la suciedad y a la cartelería se suma la vegetación que brota sobre las ventanas, como mullidas cejas, al lado del templo. La autoridad debería disponer su limpieza por tratarse además de una cuadra concurrida en el horario comercial.
Un buen pastor "desaliñado"
LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ